Amparo
9am
Amparo Eraso se sienta en su butaca, espalda recta. Uniforme impecable, como su peinado que le semi-recoge el pelo negro con una pinza. Uñas bien cortadas y labios rojo carmín discreto. Parece una oficinista delante de su mesa de trabajo, pero su despacho está en un bus urbano de Quito. El escritorio no es más que una caja donde va guardando la plata recolectada de los pasajes que cada pasajero o pasajera le abona al subir. Amparo es la cobradora de la unidad 17 de la compañía de buses Trans Alfa.
Tiene la ventana abierta, por la que va anunciando el recorrido. Esta semana el...


