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Elsie Monge en la sala de su departamento en Quito. Marzo de 2022. Foto: Karen Toro A.
| Organización de familiares de Personas privadas de la libertad – Ecuador

Carta de un grupo de privados de la libertad extranjeros

Esta carta fue leída públicamente durante el plantón "Contra la tortura y el abandono en los Centro de Privación de la libertad" convocado por la Organización de familiares de personas privadas de libertad el lunes 22 de diciembre en la Plaza de la Independencia al pie de la sede del gobierno nacional en el centro histórico de Quito.

A quien escuche estas palabras:

Somos los que nadie reclama. Los que no tienen un "te espero" al otro lado del muro. Presos extranjeros en una tierra que no es la nuestra, con el único delito añadido de no tener a nadie.

Nuestros días son todos iguales. No hay cartas que esperar, ni visitas que imaginar. Solo el eco de nuestros propios pasos y el peso de un silencio que duele más que cualquier reja.

Extrañamos el olor de nuestra tierra, sí. Pero extrañamos más el calor de una mano conocida. El simple "¿cómo estás?" que ya no escuchamos. Aquí, nos convertimos en fantasmas. Números en un expediente que nadie revisa.

No pedimos favores. Pedimos que no nos borren. Que no se olvide que somos personas. Con sueños rotos, con arrepentimientos, con la esperanza marchita pero viva. Pedimos un trato digno, atención cuando enfermamos, una mirada que nos vea como lo que somos: seres humanos que fallaron, pero humanos al fin.

Cuando salgan a marchar, marchen también por nosotros. Por los que lloran en idiomas que nadie aquí entiende. Por los que miran el cielo desde una ventana con barrotes, preguntándose si alguien, en algún lugar, recordará su nombre.

No nos dejen morir en el olvido. Esa es la condena más cruel.

Los sin rostro, los sin voz, los sin familia.

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Autoras

Organización de familiares de Personas privadas de la libertad – Ecuador

Nació el 7 de enero del 2024, a partir de la militarización de las cárceles en Ecuador. Se creó desde la desesperación de las familias por precautelar y exigir que se respeten los derechos humanos de las personas privadas de la libertad en Ecuador.