Tábanos

Con aguijones de varios tipos,
De los que ocupan despachos presidenciales,
De los que hablan con la voz del pueblo,
Redondos, y redondeados…


Tábanos

Con aguijones de varios tipos,
De los que ocupan despachos presidenciales,
De los que hablan con la voz del pueblo,
Redondos, y redondeados.

De gran procedencia,
casi real pero con corona de calvicie,
Pequeños para cena de gorrión,
Pero grandes para mosco.

Unos van haciendo probaditas,
Que si por hablar de inclusión les dejamos que piquen más,
O que pinchen con su “capitalismo verde”,
Tábanos bien amaestrados,
De esos que tienen el abrigo negro, peludo, y ancho.

El dolor causado por su picadura en cuero ecuatoriano,
Es de tipo: dolor largo,
Pero aunque te paralice un rato,
Después uno sigue andando,

Todas las veces que se ha acabado el mundo,
Aparecen los tábanos de manchitas blancas,
Convenciéndonos de nuestros males vuelan alrededor de la presa,
Para contarle que si no se deja picar ahora mismo,
Al infierno ha de ir.
Exotérmico, univariado y multigaseoso.

Si aún no sabes cómo se ve un tábano,
Te lo explico,
De verbo largo, como su rabo,
Sin encéfalo colectivo,
De gran ingenio para el bien propio.

Si aún no sabes cómo se ve un tábano,
Te lo explico,
De presencia dudosa como aparecido en fiesta de barrio,
Con grandes capacidades para comer por debajo de la mesa.
De acuerdos y tratados para mejorar su estado bancario.
Han de llevar a cada lado un monigote maltratado,
Una cosa más que una esposa,
Una imagen que los postule como confiables,
Unos hijos que les aprendan el tabanaje,
Y unos amigotes que les laman más que los escuchen.

De este tipo es que son, los tábanos de mi pueblo,
De este tipo es que son.

Última modificación: 19 de abril de 2017 a las 20:04

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