Rostros dentro del Parque Nacional Yasuní

Reportaje fotográfico de las mujeres que viven dentro del Parque Nacional Yasuní.


Pintura realizada por Apitatan en la comunidad de Guiyero. Foto: Diana Troya.

El Parque Nacional Yasuní es un área megadiversa, de las pocas reservas de la biósfera (Unesco) y patrimonio ancestral, su ubicación entre las faldas andinas, la base amazónica y la línea ecuatorial lo hacen único en biodiversidad para toda la región (Bass et al., 2010). En 1989 se reconoció la Reserva Étnica Waorani (Bass et al., 2010) con el fin de respetar la herencia de los pueblos indígenas que habitan en el territorio del Yasuní desde hace más de 12 mil años (Mora, 2010). Sin embargo, en 1992 la explotación petrolera se acercó al Parque Nacional Yasuní (PNY) con la creación de un camino que penetra más de 140 km dentro del PNY realizado por parte de la Maxus Ecuador Inc. (Suarez et al., 2008). La creación de este camino tuvo un impacto sumamente alto en las comunidades Waorani y Kichwa que viven dentro del PNY y en las zonas de alrededor del mismo.

La explotación maderera en el pasado, la actual explotación petrolera y una occidentalización extremadamente acelerada introducida en el territorio pone en peligro la cultura Waorani, Kichwa y las tribus no contactadas Tagaeri y Taromenane. Toda esta dinámica ha abierto paso a la creación de mercado ilegal de carne de monte, tráfico de especies y afectaciones serias en el equilibrio ambiental y social. Por estos motivos es que la identidad cultural Waorani se encuentra en riesgo.

Según el artículo 57 de la Constitución de la República del 2008, los pueblos y nacionalidades indígenas deben tener garantizados sus derechos colectivos y por lo tanto se les debe consultar previo a la explotación e introducción en sus territorios. Sin embargo, esto no ha sucedido con los y las habitantes de la Parque Nacional Yasuní.

Durante un año y medio varias personas afines a la conservación, arte urbano y educación desarrollaron un proyecto en la zona denominado BioMurales. El proyecto se enfocó en la reapropiación del espacio y apoyo a una memoria de la cultura Waorani y Kichwa, donde se llevaron a cabo talleres sobre conservación ambiental y la naturaleza como parte de la identidad cultural, del cual; mujeres, hombres y niñas fueron parte.

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Parte importante del proyecto fue la interacción de las y los participantes y artistas en el cotidiano de las personas que habitan en el PNY como una forma de llevar su voz y la belleza de la zona a más lugares a través del arte. Esta serie fotográfica de Diana Troya (@dianatroyar) muestra el cotidiano de las mujeres que habitan en la comunidad Waorani de Guiyero, la cual se encuentra dentro del área del PNY.

Las participantes en su mayoría son mujeres, niñas y niños que hablan Wao Tededo y español, y se encuentran en constante contacto con trabajadores de la petrolera, investigadores de las dos estaciones científicas cercanas, colonos y voluntarios.

Artistas y voluntarios/as que participaron: Vera (instagram: @veraprimavera), Apitatán (instagram:@apitatan ), Mantra (instagram:@mantrarea), Louis Masai (instagram:@louismasai), Zowith (instagram:@zowith), Faibol (instagram:@faibol112), Chiri, Taita , Diana Troya (instagram:@dianatroyar), Noemí Cevallos, (instagram:@sncevallos), Erika Troya, Santiago Cordero (instagram:@paint8) David Lasso (ECY), Miguel Rodriguez (ECY). 

Última modificación: 28 de marzo de 2018 a las 03:37

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