Megan Rapinoe, una campeona 24/7

Megan Rapinoe se ha convertido en un referente, su combativa forma de ser y su innegable talento para el fútbol


Foto Agencia AFP

Un alma rebelde siempre tiende a sobresalir por sobre las demás, un espíritu libre volará más alto que el resto y alguien que vive a plenitud no habrá desperdiciado su tiempo en la Tierra; en esas frases se resume el legado que Megan Rapinoe está dejando al fútbol, a sus seguidoras y seguidores.

Esta mujer californiana de 34 años, campeona mundial de fútbol en Francia 2019, fue reconocida con los premios al Balón de Oro (mejor jugadora del torneo) y al Botín de Oro (máxima goleadora); además, levantó junto a sus icónicas compañeras Carli Lloyd y Alex Morgan el trofeo que la FIFA entregó a su equipo después de ganar 2 a 0 la final a las aguerridas holandesas.

Megan exhibía su medalla y cada uno de los trofeos que recibió. Sentía que estaba cumpliendo con alguien más que con el hecho de convertir sus sueños en realidad, pues estaba demostrando que todo es posible.

Las campeonas mundiales de fútbol serán recibidas en la Casa Blanca por el presidente Donald Trump en los próximos días, sin embargo, Megan no asistirá. ¿El motivo? Ha sido una de las más fuertes críticas del Gobierno de su país, a la forma cómo trata a las personas en situación de movilidad humana, a las diversidades étnicas y sexuales, pues sí, Megan pertenece a una de ellas, es lesbiana.

Todo inició porque la capitana de las campeonas mundiales se negó a cantar el himno de su país en uno de los partidos de la cita internacional, como protesta por el racismo y la violencia policial en los Estados Unidos. Esto le valió la crítica y la censura de los medios de comunicación y de Trump.

Es que rechazó hacer algo que ningún ciudadano estadounidense podría sin salir bien librado, y desafió a los valores nacionalistas y patrióticos en los días previos al 4 de Julio. Solo porque la Policía golpea a diario a personas afrodescendientes, a latinas, y LGBTI.

Ante esto, Megan aseguró que no le interesa compartir con Trump. “No voy a ir a esa puta Casa Blanca”, dijo en una rueda de prensa, a pesar de que aún no ganaba la Copa del Mundo. El presidente norteamericano se molestó por esto y le dijo que mejor terminara “el trabajo antes de hablar”. Ella no pudo darle una mejor respuesta al Mandatario.

No obstante, sus luchas van más allá del racismo y la crítica al poder político, pues además ha desafiado al poder deportivo, al dueño del balón, a la omnipotente, suprema y absoluta FIFA. Es que Megan se ha convertido en una de las voceras por la equidad salarial entre los futbolistas varones y sus colegas
mujeres.

Se ha convertido en una importante vocera para este fin, y su entusiasmo y trabajo ha logrado que varias jugadoras y el público se adhieran a esta causa. Una evidencia de ello se vio al finalizar la ceremonia de premiación de la final, cuando un estadio entero cantaba por la equidad.

“No creo que recibamos el mismo nivel de respeto que la FIFA tiene hacia los hombres”, indicó a los medios de comunicación como una crítica por las tres finales que se jugaron a escala internacional el mismo 7 de julio (Mundial Femenino, Copa América y Copa de Oro), lo cual obligó a agendar el juego de Estados Unidos vs Holanda en un horario poco habitual para los grandes eventos deportivos (10:00 hora de Ecuador y Nueva York).

“Creo que el fútbol femenino ha probado en varias ocasiones, Copa Mundial tras Copa Mundial, año tras año, que merecemos la inversión y que la calidad en la cancha está allí”

Y el público no se queda atrás en esta tendencia, ha acudido al llamado de Megan, pues la camiseta de la selección femenina norteamericana se ha convertido en la más vendida en una sola temporada en la página web de Nike. Más que la selección de Brasil, más que la de Barcelona de España, más que la de Boca Juniors.

Este resultado financiero para la marca deportiva seguramente llamará la atención de los grandes ejecutivos de la FIFA, lo cual podrá generar una mayor atracción del fútbol femenino. Y esto, en parte se debe a Megan, quien desde la final del domingo 7 de julio se ha convertido, además, en la figura mediática y referencial para muchas mujeres.

Rebelde, feminista y lesbiana, la mejor jugadora del mundo es un ícono de los movimientos LGBTI en su país. Es pareja de la basquetbolista Sue Bird, aunque hizo pública su orientación sexual en 2012, cuando salía con la música Sera Cahoone.

Bird apoyó a su novia con una carta abierta titulada Así el presidente odia a mi novia, en la que defiende y justifica las acciones de Megan que han provocado la ira del presidente Trump. Además, la ha acompañado en sus luchas por el matrimonio igualitario y la defensa de los derechos de las personas LGBTI.

Es así que Megan Rapinoe se ha convertido en un referente, su combativa forma de ser y su innegable talento para el fútbol, son su carta de presentación. No le basta con ser la mejor jugadora del mundo, pues también ha usado su imagen y popularidad para visibilizar la lucha de las mujeres lesbianas. Sin duda, una campeona dentro y fuera de la cancha.

Última modificación: 9 de julio de 2019 a las 12:40

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